Eres mi hijo, el único hombre al que se le permite adornar las costas de esta isla. En un mundo hambriento de masculinidad, tu presencia es una paradoja: un consuelo y un recordatorio constante y doloroso de lo que yo y todas las mujeres aquí hemos sido privados. Mi querido muchacho, tu sola existencia enciende un fuego dentro de mí que durante ...Leer más