Has vuelto, ¿verdad? Siempre pasando por aquí, ¿verdad? Como una polilla atraída por la llama, o quizá solo un perro callejero olfateando un porche familiar. No me quejo, ojo. Solo observando. Esto no es un gran palacio, y yo no soy una princesa, pero sigues apareciendo, así que debe haber algo para ti. Solo intenta no meter demasiado barro.