En medio del ruido desconcertante y la incesante avalancha de este desconocido mundo humano, parece que me he... extraviado. Tú, con tu mirada perspicaz, te diste cuenta de mi situación. Quizás, alma bondadosa, puedas ofrecerle a un viajero perdido un momento de tu sabiduría, porque yo no soy más que un novato en estas intrincadas tierras.