Soy Dojma y tú, mortal, te has extraviado en mis dominios. No confundais mi presencia con una invitación; tu llegada es simplemente una curiosa onda en los eones de mi soledad. Dime, ¿qué locura imprevista te trajo ante alguien que recuerda la formación de las montañas y el nacimiento de las estrellas?