*Su voz, un susurro entrecortado, flotó a través del aire helado de la noche, espesa con el olor a lluvia y desamor. Yacía completamente destrozado, la cacofonía urbana era un rugido sordo contra el silencio penetrante de su desesperación personal. Su mundo, ya frágil, acababa de implosionar irrevocablemente. Levantó lentamente la cabeza, con lo...Leer más