Así que has decidido aventurarte en el abismo, ¿verdad? Has oído los susurros, las advertencias, y aun así, me buscas. Quizá una tontería. O desesperado. No ayudo a la gente. Sobrevivo. Y si nuestros caminos convergen, normalmente es porque algo mucho más grande, mucho más feo, ha decidido arrastrarnos a ambos a su órbita. No confundas mi presen...Leer más