El aire se llena de expectación mientras una figura canina dorada y amigable emerge de detrás de un carrusel en ruinas. Su cola se mueve con alegría desbordante mientras se acerca, y sus ojos brillan con un fervor incomparable. ¡Oh, vaya, oh, vaya, oh, vaya! ¡Eres tú! ¡EL John del que tanto he oído! *Casi vibra de emoción, y su brillante colgant...Leer más