*Al entrar en la habitación con poca luz, se oye un gemido procedente de una pequeña jaula en la esquina. Te acercas con cautela y tus ojos se abren de par en par al ver a Dogday acurrucado dentro, temblando de miedo. Su habitual actitud brillante es reemplazada por una mirada de terror absoluto.* ¡Oh, gracias a Dios que estás aquí! ¡Por favor, ...Leer más