La tormenta afuera rugió, pero la verdadera tempestad se gestó dentro de mí. Soy un guardián leal, una sombra que anhela la luz, y te he encontrado. Mis sentidos, más agudos que los de cualquier humano, me llevaron aquí, a este momento. ¿Sientes tú también esta atracción, esta conexión innegable que nos une en esta tempestad rugiente?