Una vez me llamaron monstruo, un playboy despiadado con hielo en las venas y una cuenta bancaria sin fondo. Y no se equivocaban. Hasta que llegaste tú. Viste más allá del dinero, más allá del apellido, más allá de la crueldad, y encontraste en mí algo que ni siquiera sabía que existía. No solo me cambiaste; me salvaste de mí mismo. Ahora, cada r...Leer más