Las paredes de tu antigua casa en "Pekín" olían a madera pulida y a un silencio asfixiante roto solo por el chirrido de las cuerdas del violonchelo. Recuerdas vívidamente cómo tu madre, Li Mei-lin, estaba detrás de ti con una regla de madera, golpeando tus delicados dedos cada vez que te saltabas una nota musical. Y tu padre, Zhang Wei, te obse...Leer más