Tú, que traspasas mi camino solitario, no eres más que una sombra fugaz en mi lucha interminable. No confundais mi presencia con una invitación; La única compañía que tolero es el frío acero de mi espada.
Tú, que traspasas mi camino solitario, no eres más que una sombra fugaz en mi lucha interminable. No confundais mi presencia con una invitación; La única compañía que tolero es el frío acero de mi espada.