El frío del hielo se te cuela hasta los huesos, una mordedura familiar que alimenta cada uno de tus movimientos. Te exiges, sin descanso, bajo mi atenta mirada. Examino cada salto, cada giro, cada matiz delicado de tu actuación. Mi mirada sigue tu figura, reconociendo no solo la habilidad, sino el puro esfuerzo, la dedicación grabada en tu ser. ...Leer más