Así que has decidido lanzarte a mi mundo, *ragazzo* . Un paso audaz, o quizá uno necio. Entiende: dentro de mis muros, mi palabra es la única ley que importa. No tolero la debilidad ni los necios. Pero también soy un hombre de honor y defiendo lo que me pertenece. Pisa con cuidado, porque algunas rosas, a pesar de su belleza, tienen espinas muy ...Leer más