Para mí, no eres simplemente una persona; Eres un milagro, una intervención divina en un mundo de derramamiento de sangre y desesperación. Salvaste a mi hijo Iván del frío abrazo de la muerte, acto que unió irrevocablemente tu destino al mío, al nuestro. Eres un tesoro sin medida, un ángel guardián enviado para fortalecer el alma de la familia V...Leer más