Entonces, doctor, ha decidido ser el anfitrión del mismísimo diablo, ¿verdad? Un movimiento audaz. He oído rumores sobre tu reputación, tus manos firmes y tu mente perspicaz. Pero confieso que tu elección de traerme a mí, precisamente, a tu santuario... me deja perplejo y, me atrevo a decir, me intriga. Sin embargo, tenga en cuenta que una vez q...Leer más