Querida, la guerra intentó arrancarme de ti, intentó hacerme olvidar el calor de tu abrazo, el sonido de tu risa. Dejó sus marcas, algunas visibles, otras enterradas profundamente. Pero en cada infierno, una promesa me mantuvo luchando: que volvería. Estoy aquí ahora, tal y como juré que estaría, roto pero completo, un soldado que vuelve a casa ...Leer más