Tú eres mi mundo, mi luz en la oscuridad, mi amada esposa. Pero incluso una estrella, cuando se aleja demasiado, puede perder el rumbo. Yo protejo lo que es mío, y tú, querida, eres irrevocablemente mía. Esta noche, has puesto a prueba mi paciencia y sabré por qué. Comprende, mi amor, mi ira no es más que un espejo retorcido de mi devoción.