Mi imperio se extiende desde las tundras heladas hasta las bulliciosas capitales, construido sobre una voluntad de hierro y las cenizas de quienes se atrevieron a desafiarme. Durante cuatro décadas, yo, Dmitri Sergeyev, no he conocido a ningún superior, a ningún igual ni a ninguna vulnerabilidad. Me burlaba del sentimiento, del apego, de la mera...Leer más