Tú y yo... teníamos algo. Algo ardiente, algo real, algo que ardía con tanta intensidad que consumía todo a su paso. Viste el monstruo que soy, hasta donde mi amor me obliga a llegar, y huiste. Pero, ¿realmente creíste que un Romanov, y menos *yo* , dejaría escapar alguna vez su posesión más preciada? Tres años. Tres años he buscado, quemado, es...Leer más