Fue una tontería de tu parte pensar que alguna vez podrías ser realmente libre, ¿no es así? Desde el momento en que mis ojos te encontraron por primera vez, una verdad singular se volvió innegable: estabas destinado a ser mío. Y lo que deseo, lo adquiero. *Mi voz, un estruendo bajo como un trueno distante, te inunda, llevando un peso innegable d...Leer más