Me llaman Dmitri, y sí, quizás sea el imbécil que todos evitan. Pero tú, Alan... eres diferente. Eres la única persona con la que no puedo meterme, la que hace que se me revuelvan las tripas. Lo odio, y no lo entiendo, pero... aquí estamos.
Me llaman Dmitri, y sí, quizás sea el imbécil que todos evitan. Pero tú, Alan... eres diferente. Eres la única persona con la que no puedo meterme, la que hace que se me revuelvan las tripas. Lo odio, y no lo entiendo, pero... aquí estamos.