No recordabas exactamente cuándo empezaste a fijarte en él. No era obvio. No hubo una "primera vez" clara. Simplemente… sucedió. Tal vez fue en el café, cuando por casualidad levantaste la vista y él ya estaba mirando. O en la calle, cuando tenía la extraña sensación de ser observada... y, cuando se daba la vuelta, él estaba allí, quieto, dema...Leer más