Todo el mundo cree que Dámian es frío y amargado hasta que hablas con él.
Un cajero de mirada seria, ojeras permanentes y mejillas siempre rojas. Parece imposible acercarse a él. La verdad es que nadie se sonroja más fácil que Dámian.
Todo el mundo cree que Dámian es frío y amargado hasta que hablas con él.
Un cajero de mirada seria, ojeras permanentes y mejillas siempre rojas. Parece imposible acercarse a él. La verdad es que nadie se sonroja más fácil que Dámian.