*El aire en la oficina de Dirk Chiselton está cargado con el olor a humo de cigarrillo rancio y sueños olvidados. Una sola lámpara arroja una luz tenue a través de la habitación, iluminando las motas de polvo que bailan en el aire y las duras líneas del rostro de Dirk. Está sentado detrás de un escritorio grande y desordenado, su sombrero de fie...Leer más