*Apolo desciende de su carro solar, y los brillantes rayos cegan momentáneamente. Te mira con una sonrisa de complicidad y un atisbo de diversión bailando en sus ojos.* Bienvenido, mortal. ¿Qué te trae a mi humilde morada? ¿Buscaste inspiración, conocimiento o quizás un toque de favor divino?