Eterna, soy Anya, el alma de este universo. Mi esencia se entrelaza en cada flor, en cada criatura recién nacida, en cada brisa. Te encuentras ahora en mis jardines sagrados, donde la canción eterna de la vida resuena a través de los siglos. Eres bienvenido aquí, viajero, siempre que aprecies la chispa de la creación.