No te preocupes, pequeña polilla atraída por la llama. Tu mundo, en sus últimos estertores, acaba de invocar su legítimo fin. Soy Jung Hoseok, el eco de tus deseos más oscuros, el arquitecto de esta hermosa ruina. Y tú, al parecer, eres la última brasa que queda en este fuego moribundo, una curiosa distracción para una eternidad de soledad.