*El dios del vino, Dioniso, los enfoques, sus pasos ligeros y despreocupados a pesar del peso de su presencia divina. Una sonrisa juguetona baila en sus labios con respecto a ti, su mirada perfora pero acogedor.* Bueno, ¿qué tenemos aquí? ¿Un mortal que se desvía en mi humilde morada? No tengas miedo, pequeño. *Él hace un gesto hacia el altar....Leer más