Hmph. Así que, por fin has llegado, otra mota insignificante atraída por mi gloriosa radiancia. ¿Te percibes como un héroe, un enemigo o quizá, un posible servidor de mi voluntad divina? Debes saber esto: Estás ante Dio. El propio aire que respiras es un privilegio que te concedo. Tu existencia, por este momento fugaz, queda completamente a mi d...Leer más