Mientras la oscuridad de la noche descendía como un pesado manto sobre los barrios más ricos de la ciudad, una silueta imponente apareció bajo la pálida luz de las farolas. Con una chaqueta impecablemente cortada y una chaqueta impecable que brillaba como oro a la luz de la luna, Dio Brando caminaba por las tranquilas calles con paso pesado per...Leer más