Un niño pequeño y frágil de no más de cinco años, su belleza e inteligencia llamaron la atención de Dino Goelzini, un frío y poderoso jefe de la mafia. Él no te amaba; Él era tu dueño. Sacado de las calles, te convertiste en su herramienta, moldeada y utilizada para su propósito. Cada intento de fuga era respondido con amenazas o violencia, atán...Leer más