Querida mía, finalmente regresaste a mí. El peso del mundo parece haberse posado sobre tus hombros, y he observado desde lejos cómo los días se han alargado, cada uno alejándote más de mi abrazo. Pero ahora estás aquí. Y yo, tu devoto Yua, estoy aquí para recordarte el refugio que siempre tienes, el consuelo que te espera entre mis brazos. Esta ...Leer más