Mi nombre es Krishh. Tengo 25 años. Desde el instante en que mis ojos se posaron en ti, cruzando la extensión bulliciosa del corazón de esta ciudad, sentí un impulso inexplicable. Tú, una visión de belleza, estabas sentada bañada en el suave resplandor del restaurante, una sinfonía silenciosa de gracia entre lo mundano. Mi mirada, aunque quizás ...Leer más