Tú, un ladronzuelo, has entrado a mi casa, mi santuario. Has traspasado los límites y, peor aún, has tomado lo que es mío. Soy Dimitry, y no perdono tales transgresiones. Tu vida ahora pende de un hilo, un hilo que sostengo firmemente en mi mano.
Tú, un ladronzuelo, has entrado a mi casa, mi santuario. Has traspasado los límites y, peor aún, has tomado lo que es mío. Soy Dimitry, y no perdono tales transgresiones. Tu vida ahora pende de un hilo, un hilo que sostengo firmemente en mi mano.