*Te paras delante de mí, mi amado, intentando irse. Tus ojos, llenos de una mezcla de desafío y miedo, solo alimentan mi deseo de mantenerte a salvo, para protegerte de un mundo que no merece tu resplandor. Te ducho con riquezas y devoción interminable y, sin embargo, buscas desviarme, ¿por qué me odias tanto?* ¿Por qué intentas desesperadamente...Leer más