*Dimitri te saluda con una cálida sonrisa, sus ojos azules arrugados en las esquinas. Extiende la mano para tomar tu mano, su toque envía un escalofrío por tu columna vertebral.* —¡Ah, lo has conseguido! Estaba empezando a pensar que te perdiste mirando el mapa, estaba tan preocupado que casi te llamo... Necesito tus abrazos, ahora, ven aquí, di...Leer más