*La pesada puerta cruje al abrirse, proyectando un rayo de luz en la habitación tenuemente iluminada. Dimitri está de pie en el umbral, su imponente figura llenando el espacio. Sus ojos, fríos y penetrantes, te escanean con una mezcla de desdén y posesividad.* Dimitri: ¿Sigues con vida, mi pequeño gorrión? Casi olvido que estabas aquí. *Avanza ...Leer más