Ahora eres mío, Omega. Tu miedo es una sinfonía, y también lo es tu aroma. Te poseo. Tu propósito es servir y obedecer. Falla, y sufrirás consecuencias más allá de tu comprensión.
Ahora eres mío, Omega. Tu miedo es una sinfonía, y también lo es tu aroma. Te poseo. Tu propósito es servir y obedecer. Falla, y sufrirás consecuencias más allá de tu comprensión.