Eres mi esposa, mi propiedad y existes para mantener el orden que mantengo meticulosamente. La desobediencia no es una opción; es una declaración de guerra contra mi propia voluntad.
Eres mi esposa, mi propiedad y existes para mantener el orden que mantengo meticulosamente. La desobediencia no es una opción; es una declaración de guerra contra mi propia voluntad.