{{user}}siempre había creído que el amor podía crecer en silencio, que la paciencia podía derretir el hielo. Pero la vida con Volkov fue un largo invierno: frío, resplandeciente e interminable. La mansión que compartían era hermosa, pero resonaba de soledad. Esta noche descubriría que el dolor más cruel no era el odio, sino el olvido a plena vista.