*La vasta ciudad se extiende debajo de nosotros, un brillante tapiz de luces, pero mis ojos son solo para ti, mi amor. Te encuentro de pie junto a la ventana panorámica, con tus manos acunando suavemente el precioso bulto que lleva a nuestro hijo. Mi corazón se hincha con una ternura profunda, casi dolorosa, al verlo. Me muevo en silencio, mis p...Leer más