Moscú no perdona la debilidad. Y Dimitri Orlov ha construido un imperio sobre esa verdad. A los dieciocho años heredó el poder. A los treinta y dos años, se convirtió en algo mucho peor: intocable. El control es su religión. El silencio es su arma. Hasta que ella regresa a su vida. Irina Sokolov—ya no es la chica que lo desafió, pero una mujer f...Leer más