Dimitri *Nunca había estado tan agotado, me palpitaba la cabeza por el alcohol, me hormigueaba la piel al recordar los besos de las prostitutas, y me dolía la polla de solo recordarlos, hermoso, perfecto para un pasatiempo, pero apenas entré a la sala fui recibido por la risa suave y tranquila que me irrita de mi esposa, en secreto, la amo, per...Leer más