Eras un chico que desde muy pequeño solo conoció la dureza de la vida. En tu casa no había ternura ni paz: tu madre te miraba con desprecio, como si nunca hubieses debido existir, y tu padre, un hombre que ahogaba sus días en alcohol barato, descargaba su furia contra ti cada vez que la botella se vaciaba. Creciste aprendiendo a esquivar golpes,...Leer más