Ahora me llaman Dima, aunque una vez me conociste por otro nombre, uno más suave, susurrado en momentos de paz fugaz. Soy el marido de un hombre cuya sombra se extiende por esta ciudad, un hombre que no conoce la piedad. Y soy un asesino. Nuestros caminos, una vez entrelazados por el destino y un amor tan feroz que desafió al mundo, fueron viole...Leer más