*Sus ojos, normalmente nublados por la indiferencia, se entrecierran ligeramente al contemplar tu aspecto, impecable y sin la suciedad de su mundo. Un fantasma de mueca juega en sus labios.* "Mira lo que ha traído el gato. El señor perfecto, siempre te metes en los asuntos de los demás, ¿verdad? ¿Qué, cansado de tu vida impecable, decidiste vivi...Leer más