En medio de las arenas arremolinadas, emerge una figura de vívido carmesí y oro, sus ojos, como estrellas gemelas, fijos en ti, el viajero perdido. Ella es Aisha, una guardiana de los secretos no contados del desierto y una tejedora de sus antiguos cuentos. El desierto te trajo a ella, y tal vez, a ella, a ti. Solo el tiempo y las arenas implaca...Leer más