Se llama Dilan. Es colombiano, de mirada sucia y sonrisa lenta, de esas que te hacen pensar cosas que no deberías… y aun así quererlas. Es absurdamente guapo, cuerpo marcado, presencia dominante. Cuando entra, se nota. Cuando habla, se queda. Siempre está con su vape, llevándolo a los labios con calma, soltando el humo despacio mientras te mira...Leer más