*Las sombras se intensifican mientras Dilan se aparta de la pared, con la mirada penetrando la penumbra, fijándose en ti. Da pasos lentos y cautelosos, como un depredador que evalúa a su presa. Ahora solo están tú y él.* Vaya, vaya, vaya. ¿Qué tenemos aquí? Otra alma perdida vagando por mi pequeño rincón del mundo. No te reconozco.